Sueños color manzana
29 Noviembre, 2007
Hace ya tiempo que sigo el mundo mac (probablemente desde que me regalaron el Ipod 4G del que aún disfruto, que me introdujo en el mundo de itunes, y esto ya es una bola de nieve que crece, y crece…). La verdad es que, de esto hace ya un tiempo, y francamente, no he vuelto a comprar nada con la mazanita mordida.
El caso es que sigo con mi portátil Q35 de Samsung, que tan buen resultado me ha dado, con windows xp instalado, del que tampoco puedo quejarme en exceso, pero reconozco que después de no parar de leer a cerca de Tiger, Leopard, macBook, etc…, empiecé a soñar con los imac, máxime cuando salió el nuevo modelo.
En otro portátil que tengo, este un airis basrtante más antiguo, y esclavo de la toma de corriente al poco de comprarlo, le he instalado ubuntu, la versión 7.04 (la 7.10 no consigo que corra), no sin algunas gotas de sudor recorriendo mi frente, y es que para los no iniciados, eso sí, con gran fuerza de voluntad, nos cuesta hacer correr ubuntu sin la inestimable ayuda de los foros. Ahora disfruto también con él, francamente es agradable su funcionamiento y manejo, si bien es un ordenador que utilizo en contadas ocasiones.
En fin, con todo esto quiero indicar mis ganas de cambiar, de curiosear, de probar sistemas nuevos, después de soportar windows durante tantos años, hasta el punto de llegar a creer que dependía de él (la verdad es que se lo han montado bien), especialmente en el trabajo diario.
Ahora puedo decir que he superado esta fase, si bien me cuelgan algunos flecos, como son programas que suelo usar dada mi profesión, tipo Autocad o programas de presupuesto como el Presto. En este caso, sé que para Mac existen programas que han superado los antiguos emuladores, como Parallels (o algo así), aunque no estoy seguro de que estos funcionen sin inconvenientes, y me gustaría confirmarlo con alguien. Seguramente será él quien me de la palmadita en la espalda que necesito, para regalarme el capricho del imac, pues eso es lo que es el mundo de mac, un gran capricho, hermoso y perfectamente engranado, cuidado y mantenido.



