¿Quién sufre nuestra basura?
23 Octubre, 2007
Hoy en día estamos habituados a escuchar recomendaciones sobre el reciclado doméstico de basuras. Seguro que todos, de algún modo, respondemos afirmativamente a la pregunta ¿recicla usted su basura en casa? Separamos las pilas, el papel, los residuos orgánicos,… Incluso tenemos cubos de varios colores en casa para no confundirnos.
¿Todos? En fin, siempre nos queda la excusa de que no tenemos contenedores próximos para arrojarla una vez la hemos clasificado, y entonces surge un problema clave: nuestro concepto de “cerca”. Cerca es la esquina de la calle, nuestra manzana, nuestro portal, la puerta de casa,… ¿No vio todo el mundo en su infancia las clases magistrales de Coco en “Barrio Sésamo”?
Aún aceptando la voluntad que todos tenemos de colaborar, y teniendo en cuenta que el concepto de reciclaje parece que no se presta a la confusión, existe una segunda cuestión en la que ya, las cosas se complican:
¿A qué hora se debe sacar la basura a la calle?
Y una tercera incluso: ¿hace falta arrojarla al interior del contenedor, o es válido dejarla junto a él? ¿Qué distancia es aceptable?
Estas preguntas comparten la característica de tener respuestas personalizables para cada ciudadano, y sin embargo esta debiera estar arropada por un único concepto: el civismo.
La basura es de cada uno, por cuanto ha sido él quien la ha generado, y por tanto quien la debe sufrir. A la calle se saca al final del día, especialmente en verano, pues los olores no se comparten con el resto de vecinos, y sí, el mecanismo de apertura del contenedor es muy sencillo, ¡utilízalo!
Es increíble que en los tiempos que corren, todos tengamos vecinos despechados que arrojan la basura a la calle por la mañana, quien la sitúa junto al contenedor, o más bien la arroja. Al menos alguien debiera hacer que se sonrojaran, que se avergonzaran de sus actos.
Estos conceptos, asociados a la educación de cada uno, deben además transmitirse a los más pequeños, no son conocimientos que deban adquirirse en la escuela. ¿O acaso algún capítulo de la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía recoge esta lección?
Y aquellos que estudiamos latín, lengua española u otras asignaturas secundarias, ¿estamos disculpados de este comportamiento? ¿Nos las convalidan?
A la hora del café
22 Octubre, 2007
Ya sé, ya sé, no a todos les gusta tomar un café a media tarde, ni si quiera aquí en mi ciudad, pequeña, acogedora, donde los rostros se reconocen y saludan al cruzarse; pero al menos, un rato de charla, de repaso a todo aquello que nos ha inquietado esta mañana, de aquello que comentamos en el trabajo, y nos hizo recapacitar, nos sorprendió, nos alegró, nos llenó de dudas…
Y es que en esta pequeña ciudad suceden muchas cosas, los ciudadanos caminan de acá para allá toda la mañana, con gesto preocupado, pero con ganas de compartir inquietudes…
Hoy es lunes, soleado, suave, estupendo día para empezar a reflexionar sobre la semana. ¡Bienvenido, mundo!



